Anana Coffee

Anana Coffee

Anana Coffee en Atenas

Una nueva voz en el mapa del Specialty

Cuando escuché por primera vez el nombre Anana Coffee, lo relacioné con una frase alegre y curiosa. Desde la primera conversación con Panos Xilas, supe que había algo auténtico detrás de ese nombre. Anana Coffee no es solo un café de estética relajada en Atenas; es una invitación a pensar cómo percibimos el café de especialidad en una ciudad que fue el epicentro del pensamiento mundial hace más 2000 años.

Lo que me gusta de Anana es que no se presenta como la gran revolución del café, sino como un puente entre culturas, tradiciones mediterráneas y tendencias contemporáneas del sector del café de especialidad, y sobre todo entre productores y clientes exigentes de productos bien elaborados.

Una historia nacida de viajes y curiosidad

La historia de Anana comenzó como una idea sembrada durante viajes y experiencias que unieron pasiones e imágenes de distintos lugares. Esa acumulación de perspectivas los llevó a enamorarse del café de especialidad y sentir la necesidad de compartirlo con otros. La marca se lanzó en 2019 y, con el tiempo, encontró un espacio físico para tostar y conectar con la comunidad local en Cholargos, al noreste de Atenas. Desde allí cuidan cada lote, respetando los ciclos naturales de cada café y ofreciendo micro-lotes frescos seleccionados con criterio.

Conociendo al equipo

Durante mi conversación con Panos, me transmitió una mezcla de curiosidad y disciplina con la cuál ha impregnado Anana. Es alguien que escucha, prueba, experimenta y vuelve a probar. Su enfoque está anclado en el respeto por el grano, pero también en la alegría de encontrar nuevas narrativas sensoriales. Esa búsqueda inquieta es parte de lo que hace a Anana distinto: no basta con un buen café, quieren ofrecer experiencias con sentido, cafés con historia y carácter qué invite a explorar más allá de lo habitual en una taza.

Selección y filosofía de cafés

En Anana, la selección obedece a un criterio claro: calidad, origen y perfil de taza. Buscan granos que puntúen alto, pero también aquellos que revelen matices interesantes, perfiles delicados o dulces que cuentan la historia de su tierra y su proceso.

Un ejemplo perfecto es el café Naturally Neighbours, traído desde Nicaragua en colaboración con Golden Mountain Coffee Growers. Este tipo de alianzas asegura trazabilidad y, al mismo tiempo, recomponen narrativas de intercambio justo y aprendizaje mutuo, conectando productor y consumidor de manera directa.

Estética y cultura

Su cafetería cuenta con ventanas amplias y una decoración que respira calma, transforma la experiencia en algo más que una pausa para tomar café. Esa mezcla de diseño, café y alimentación refleja la filosofía del lugar: un punto de encuentro donde se respira cultura y se disfruta cada detalle, sin alardes ni exceso de formalidad.

Hablar de Anana es hablar de una escena cafetera en Atenas que combina madurez cultural y apertura a la innovación. Cada proyecto aporta matices nuevos y desafiantes, y Anana lo hace desde la autenticidad y el respeto por el grano, por el consumidor y por la tradición local.

Al final, Anana Coffee invita a mirar cada taza como una pequeña historia, un fragmento de lugares, personas y procesos que se encuentran en nuestra mesa.

Hasta una próxima.

Puedes ver el repertorio completo de Anana Coffee en nuestro repertorio de Curador Coffee. Desde micro-lotes cuidadosamente seleccionados hasta colaboraciones como Naturally Neighbours, cada café es una invitación a explorar sabores y narrativas únicas.